AVÍO DEL ALMA

miércoles, 16 de septiembre de 2015

DIFUSIÓN DE "AVÍO DEL ALMA"

“AVÍO DEL ALMA”
SE CONSOLIDA DIGITALMENTE


       
        El 1 de Enero de 2015, hace menos de nueve meses, comencé a publicar en la Basílica de Itatí el boletín AVIO DEL ALMA. A la vez, abría este Blog en internet, donde publicaba los mismos relatos e historias que en el papel.

Mi intención era sacar dos boletines mensuales en papel y repartir en la Basílica a todos los que pasan por aquí. Lo hice durante 4 meses, pero los elevados costos y la cantidad de personas que pasan por Itatí me hicieron ver que era algo difícil de mantener.

Así que sin renunciar a mi inquietud, consciente del bien que ya le está haciendo a cientos de personas, he pensado y pensado hasta idear la manera de que sean miles y miles los que se beneficien de los relatos que publico.  Como ya dije desde el primer día, la fuente de los relatos es muy variada. Muchos circulan por internet y, de la mayoría, se desconoce su autor. Alguno es mío. Lo cierto es que al escucharlos, leerlos o reflexionarlos… algo se mueve en nuestro interior. Y después de leer o escuchar algunos, nuestra vida ya no es la misma que antes.

Por eso, después de mucho imaginar cómo difundirlo, he mandado imprimir unas tarjetitas, sencillas pero suficientemente claras, para invitar a entrar en el Blog, ya que cada semana aparecerán nuevos relatos.

Estas tarjetitas se repartirán en las misas en la Basílica, para que se conozca el blog y se siga.

También he pensado que todos podemos ser difusores de estos mensajes de dos modos:



1 – Para los que están lejos y no tienen posibilidad de pasar por Itatí, difundiendo la dirección del Blog entre sus contactos:


 2 – Para los que vienen a disfrutar de esta linda tierra y de esta buena gente y, por supuesto, a mostrar todo su amor y cariño a Nuestra Tierna Madre de Itatí, además de difundir el Blog entre sus contactos de internet, tienen la posibilidad de difundir el Blog haciendo un donativo al P. FELI personalmente, (así me ayudan a pagar los elevados costos de impresión; se han impreso 500.000 tarjetitas), quien por 50$ te obsequiaré con un paquetito de unas 500 tarjetitas para que las repartas en tu escuela, colegio, oficina, negocio, o entre tus amigos, familiares, en tu parroquia, en tu barrio, en tu empresa. (Se aceptan donativos que nos permitan seguir repartiendo todos los días a todos los peregrinos que pasan por Itatí).

Les cuento una anécdota: ayer viajando a Corrientes a una reunión nos pararon en Gendarmería. Yo les dije que éramos “los padres de la Basílica”. El gendarme me miró y me dijo: - “Cierto padre, que le conozco y lo he escuchado en la Basílica hablar sobre el matrimonio”. ¿Quieren saber que hice? Metí la mano al bolsillo, saqué 8 ò 10 tarjetitas y se las entregué con la mayor naturalidad del mundo mientras le decía: - “Esto para que entre en internet y pueda leer cosas interesantes, y para que reparta a sus compañeros”.

¿Te imaginas que tú, sin grandes esfuerzos, puedas dar a conocer el Blog a 500 personas que yo ni conozco, y que gracias a eso alguien salve una vida o encuentre la clave para ser más feliz? A mí, solo pensarlo, me emociona y me empuja a seguir.

A veces, hacer el bien es muy fácil y sencillo, y no hacen falta ni grandes discursos, ni medios extraordinarios. Sólo se necesita fantasía, ilusión, ganas y convicción. Puedo asegurarte que a mí me sobra de las cuatro cosas.

Después, cuando yo pongo mi granito de arena, el Señor hace lo demás. Dios se sirve de pequeños gestos para transformar grandes corazones.

Y no te olvides de difundir la dirección del Blog entre todos tus contactos. Dios te bendiga y la Tierna Madre de Itatí te proteja.

Gracias por compartir este sueño... 

que tú y yo, con la ayuda de Dios, hacemos realidad.


El autor del Blog, para servirte: P. FELI

martes, 15 de septiembre de 2015

EL TAZÓN DEL ABUELO


El Tazón del Abuelo
El abuelo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Él vivía solo, y deseaba compartir los últimos días de su vida con su familia. Los años no habían pasado en balde, y sus manos temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.

El abuelo y su familia se reunían todos los días para comer juntos alrededor de la mesa; pero sus manos temblorosas y la vista enferma le causaban dificultades a la hora de alimentarse. La comida caía de su cuchara al suelo y, cuando intentaba tomar el vaso o la taza, derramaba el contenido sobre el mantel.
El hijo y su esposa se cansaron de esta  situación: - "Tenemos que hacer algo con el abuelo",- dijo el hijo-. "Ya he tenido suficiente. Derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo". 
Así que el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor. Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaban juntos a la hora de comer. Y así pasaban los días.
Como el abuelo había roto varios platos, su comida se la servían en un tazón de madera. De vez en cuando, miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver alguna lágrima sobre su rostro triste, mientras intentaba alimentarse solo, sentado aislado en la esquina del comedor.
Sin embargo, las únicas palabras que la pareja dirigía al abuelo eran fríos llamados de atención, cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.
El nieto de cuatro años observaba todo en silencio.
Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con unos trozos de madera en el suelo. Se le acercó y le preguntó cariñosamente:

- "¿Qué estás haciendo, hijo?"
Con la misma dulzura el niño le contestó:
- "Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá, para que cuando yo crezca y ustedes sean como el abuelo, yo les pueda servir la comida en ellos”.-  Sonrió y siguió con su tarea.
Las palabras del pequeño golpearon muy fuerte a sus padres, quebrantando sus corazones de tal forma que quedaron sin habla. Simplemente comenzaron a llorar. Y a pesar de que ninguna palabra se dijo al respecto, ambos supieron lo que tenían que hacer.
Esa noche, a la hora de la cena, el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa familiar.
Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa junto a ellos. Y, por alguna razón, el matrimonio no se molestaba más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.

Piensa…

Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan todos los mensajes que les transmitimos. Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas.
Los padres y madres deben escucharlos, ya que muchas veces Dios nos quiere llamar la atención o decirnos algo a través de ellos. No seamos orgullosos pensando que sólo son niños. Tengamos la suficiente sabiduría para analizar y meditar el mensaje que un niño nos puede dar. Seamos constructores sabios y modelos a seguir.
La actitud y las palabras de un niño pueden cambiar una vida. Y yo he aprendido que… aún tengo mucho que aprender.
Las personas no recordarán lo que has hecho por ellas, pero cuando derramas amor, ten en cuenta que quien lo recibe, jamás olvidará cómo le hiciste sentir. Con ello lograrás dos cosas muy importantes: arrancarles una sonrisa y la aprobación de Dios.
Qué Dios te bendiga, y recuerda que nada de lo que pasa, sucede por casualidad.


lunes, 7 de septiembre de 2015

IMPORTANTE versus URGENTE

¡¡¡ URGENTE !!!

Lo he repetido muchas veces: Olvidamos lo importante y, luego, tenemos que acudir a lo urgente.


Lo importante se realiza todos los días:
·       llevar una dieta balanceada,
·       descansar a tiempo,
·       cuidar las pequeñas cosas,
·       cumplir nuestras obligaciones,
·       no dejar para mañana lo que tenemos que hacer hoy,
·       cuidar con amor nuestro matrimonio,
·       atender diligentemente a nuestros hijos,
·       mantener vivas nuestras amistades,
·       dedicar un tiempo a la oración.

 Si no lo hacemos así, tenemos que acudir a las urgencias nada recomendables como normas de vida.

Es mejor evitar el incendio que tener que avisar a los bomberos para apagar el fuego.

URGENTE se ha convertido en una palabra con la que vivimos día a día en nuestra agitada vida y a la que acudimos con prisas y con tensiones acumuladas.

URGENTE es ya un ritmo de vida, una forma extrema de pasar la vida, a veces de soportarla.

URGENTE es la manera más pobre de vivir sobre este mundo, porque el día que nos vamos, dejamos pendientes las cosas que verdaderamente fueron importantes.

IMPORTANTE es que hagas un alto en tu ajetreada vida y te preguntes: ¿Qué significado tiene todo lo que hago? ¿Para qué vivo?

IMPORTANTE es que te detengas y veas cuan GRANDE eres.

IMPORTANTE es que cuando camines por la calle, levantes la vista, mires a tu alrededor, observes el cielo, las aves, los árboles  y a la gente.

IMPORTANTE es que sepas valorar el tiempo que te pide un niño, un anciano, un enfermo…


IMPORTANTE es que cada mañana te levantes agradecido, que veas el sol y sientas su calor y des gracias a Dios por tantos y tantos dones.

IMPORTANTE es que te sientas vivo en cuerpo y alma, y que valores tus ojos, tus brazos, tus piernas, tu inteligencia, y que de verdad vibres con la vida.

IMPORTANTE es que tomes un instante en tu trabajo y salgas, respires, mires lejos; y que sientas como el aire llena tus pulmones y notes que estás vivo.

IMPORTANTE es que mires a tu familia, a tus hijos, a tu esposa, a todos los que te rodean y valores estos grandes tesoros.

IMPORTANTE es que digas a la gente que la quieres y cuánto la amas.

IMPORTANTE es que te sepas hijo/a de Dios y que te des cuenta de que Él te ama y quiere verte feliz, lleno de vida.

IMPORTANTE es que no se te vaya la vida como un suspiro y que cuando mires atrás te des cuenta que has realizado todo lo importante y que no te queda nada urgente que realizar.

Entonces, habrás sido fiel a tu vocación humana.

(Gregorio Mateu)


miércoles, 2 de septiembre de 2015

LOS DOS HERMANOS

LOS DOS HERMANOS


Esta es la historia de dos hermanos que vivieron juntos y en armonía por muchos años.

Ellos vivían en granjas separadas pero un día… cayeron en un conflicto. Este fue el primer problema serio que tenían en 40 años de vida juntos, cultivando sus campos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua.

Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo… hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas, seguido de semanas de silencio.

Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero.


- "Estoy buscando trabajo por unos días"- dijo el extraño,- "quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso".

-"Sí", -dijo el mayor de los hermanos-, "tengo un trabajo para usted. Mire al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros pero él desvío el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor. ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más."

El carpintero le dijo: - "Creo que comprendo la situación".

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir a buscar provisiones al pueblo.

Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.

El granjero quedó con los ojos completamente abiertos y con su cara desencajada. No había ninguna cerca de dos metros. En su lugar había un puente que unía las dos granjas a través del arroyo. Era una fina pieza de arte, con pasamanos y todo.


En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano mayor le dijo:

-"Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho".

Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.

-"No, espera. Quédate unos cuantos días, tengo muchos proyectos para ti",- le dijo el hermano mayor al carpintero.

-"Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo muchos puentes por construir".


* * * * * *

Muchas veces dejamos que los malentendidos o enojos nos alejen de la gente que queremos.

Muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a los sentimientos.

No permitas que un pequeño desliz malogre una gran amistad...

Recuerda que el silencio a veces es la mejor respuesta...

Una casa feliz es lo que más importa.

Haz todo lo que esté a tu alcance para crear un ambiente en armonía.

Recuerda que la mejor relación es aquella donde el amor entre dos personas es mayor que la necesidad que ellas tienen una de la otra.


jueves, 27 de agosto de 2015

EL REY DISFRAZADO DE MENDIGO


EL REY DISFRAZADO DE MENDIGO


Cuenta una historia, que un gran Rey queriendo saber cuan hospitalarios y buenos eran sus súbditos, decidió un día disfrazarse de mendigo, y se fue por los pueblos buscando hospedaje.
Tocó a la puerta de una casa pidiendo hospedaje, pero la señora, que abrió la puerta, lo miró con desprecio, y le dijo: - "¡Aquí no se reciben mendigos!". Y le cerró la puerta en las narices al rey.
El rey muy triste, anotó la dirección de aquella casa y siguió su camino....
Llegó a una segunda casa y pidió una limosna y hospedaje.
Le dijeron que solo le podían dar la comida que sobró, que le daban a los perros, y que lo podían hospedar allí precisamente, donde los perros dormían...
El rey entró, muy humildemente, y recibió lo que le dieron...
Al día siguiente, anotó la dirección y se marchó...
Llego a un tercer hogar y pidió hospedaje de nuevo. Iba a pedir una limosna también, pero no pudo. Apenas llegó, le abrieron las puertas de su humilde casa, le sirvieron una cena muy sencilla, que compartió con todos a la mesa. Como era de noche, le prepararon una sencilla pero muy limpia habitación, para que pasara la noche... El Rey estaba feliz...
A la mañana siguiente, agradeció a la familia, anoto la dirección, y se marchó de allí…
Dos días después, muy temprano, se levantó, se vistió de Rey y salió con su carroza real a visitar las tres direcciones que los días anteriores había visitado y tenía anotadas.
Llegó a la primera casa, ya vestido de Rey, y los miembros de esa casa se alegraron y quisieron que entrara para colmarlo de atenciones, pero él les dijo: - "Hace unos días vine disfrazado de mendigo y no quisieron atenderme..., y me cerraron la puerta en la cara... Quedan ustedes expulsados de mi reino".
Llego a la segunda casa, y al ver al Rey querían atenderlo, pero él les dijo: - "Hace unos días vine disfrazado de mendigo y no me ofrecieron más que las sobras y hospedaje junto a los perros... Por todo esto, no esperen jamás un favor de mi parte".
Llego a la tercera casa, donde lo habían recibido con tanto cariño y atenciones. El rey los abrazo y beso a todos, y les dijo:
- "Hace unos días vine vestido de mendigo y ustedes me trataron como a un Rey, me dieron comida y un lugar limpio y cómodo para pasar la noche... En recompensa por sus buenos corazones, usted, padre de familia, queda elegido como Ministro del reino, y su esposa, será dama en la Corte. Y sus niños serán educados gratuitamente junto con mis hijos en el Palacio Real".
Los que habían rechazado al rey disfrazado de mendigo, al ver todo esto se lamentaban diciendo:
- "Ay, si hubiéramos reconocido al Rey; lo hubiéramos tratado muy bien".

¿Cuántas veces llega Jesús a tu vida bajo la forma de alguien que está pidiendo ayuda, y lo dejas con las manos tendidas?
Jesús está en todo hombre, pero en especial en aquellos que están más necesitados, y se sirve de tus manos, para aliviar su dolor.
Pero ten en cuenta también, que no solo es dar los bienes materiales, sino cómo los das: ¿con indiferencia o con amor?
El amor debe ser el motor para el buen trato a toda persona, con respeto a su dignidad de hijo de Dios.
Jesús dijo: "Todo el bien que han hecho a uno de mis hermanos más humildes, me lo han hecho a Mi".
No hagamos acepción, diferencia de personas. Delante de Dios TODOS somos iguales. Pero lo olvidamos con frecuencia.
Nacemos desnudos y nos vamos de este mundo sin nada. En algunos lugares entierran a la gente cuando muere desnuda, envuelta en una simple sábana. Una buena forma de recordar que la muerte nos vuelve a igualar a todos.
Ayudémonos con verdadero amor fraterno, viviendo el mandamiento del amor al prójimo.
Dios es fiel a sus promesas y jamás dejara sin recompensa los buenos actos de amor que realizamos con los demás.

Y no lo olvidemos nunca: Nosotros hacemos diferencias entre las personas, pero para Dios… TODOS SOMOS IGUALES.

miércoles, 19 de agosto de 2015

EL ÁRBOL DE LOS PROBLEMAS




       El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar mi vieja granja, acababa de finalizar su primer día de duro trabajo. Su cortadora eléctrica se había averiado, y le había hecho perder dos horas de su trabajo. Después de repararla, un corte de electricidad en el pueblo le hizo perder dos horas más de trabajo. Tratando de recuperar el tiempo, partió dos sierras de su cortadora.

       Ya finalizando la jornada, la pega de que disponía no le alcanzaba para mezclar su fórmula secreta de acabado. Y ahora su antiguo camión se negaba a arrancar.

       Por supuesto, me ofrecí a llevarlo.

       Mientras recorríamos los hermosos paisajes de la granja, él iba en silencio meditando. Parecía un poco molesto por los desaires que el día le había jugado.  Después de treinta minutos de recorrido llegamos a su casa, y de sorpresa recibí una invitación para que conociera a su familia.

      Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

        Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación.  Su bronceada cara estaba plena de sonrisas y alegría. Sus hijos se lanzaron sobre él, dando vueltas en la sala. Le dio un beso a su esposa y me presentó. Me invitó un refresco y una suculenta cena.

       Posteriormente me acompañó hasta el coche.

       Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad, y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.

       - "Ese es mi árbol de los problemas", - contestó-.  "Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero hay algo que es seguro: los problemas no pertenecen ni a mi casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que, simplemente, los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego. Después, por la mañana los recojo otra vez. Lo más divertido es que... cuando salgo a la mañana a recogerlos, ni remotamente encuentro tantos como los que recordaba haber dejado la noche anterior."

       Me monté en mi auto, meditando sobre la estrategia del carpintero para ser más feliz y evitar contaminar el hogar con los problemas laborales.

       Entonces me dije, valió la pena el paseo de hoy. 

Llegué a la granja y me dispuse a seleccionar mi árbol de los problemas. Lo coloqué en el vehículo, y desde entones cada vez que llego a mi hogar, ya saben lo primero que hago.


Y tú, ¿a qué esperas para seleccionar tu árbol de los problemas?